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ENTRETRÉS


Los historiadores afirman que los tres acontecimientos que marcaron la vida de los españoles en el año 1.992 fueron por orden cronológico: El debut de Entretrés en el teatro Marquina, los XXV Juegos Olímpicos de la época moderna en Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla. Pero nosotros, de naturaleza humilde, nunca pretendimos que nos asociaran a empresas de tal magnitud, y hoy, dieciséis años después, estamos dispuestos a confesar la verdad. Los motivos que nos empujaron a estrenar nuestro espectáculo ese año, no tienen nada que ver con lo que afirman los periódicos (Léase El País, ABC, El Mundo y La Voz de Peñaranda.) sino con otras noticias más interesantes que se sucedieron en aquellos meses, noticias realmente importantes y que nos convencieron a acelerar el proceso de ensayos para estar a su lado en las páginas de los diarios: Marta Sánchez se desnudó para Interviu.


¿Quién no soñaba con el roce de aquellos dulces pechos aunque fuera al pegarse su fotografía a la del anuncio de nuestro espectáculo?


Serafín Zubiri representó a España en el festival de Eurovisión con una canción que consiguió deslumbrar a todos menos al propio Serafín Zubiri, que nunca vio con claridad porqué le eligieron a él en lugar de a Siniestro Total, que en ese mismo año triunfaba con su noveno disco, en el que incluían temas tan románticos como: Bailaré sobre tu tumba o Más vale ser punkie que maricón de playa.


El pueblo de Quintana del Puente (Palencia) organizó un viaje cultural a la villa de Aguilar de Campoo patrocinado por la Diputación Provincial. Lo que demostraba las ansias de los españoles por emprender aventuras arriesgadas. El espíritu del descubrimiento de América seguía intacto en nuestros corazones.


Juan Pablo II beatificó a Josemaría Escrivá de Balaguer, sin duda eso nos garantizaba ciertas influencias en los círculos celestiales y un éxito como Dios manda.


Bill Clinton era elegido presidente de los Estados Unidos y Mónica Lewinsky acudía al dentista para que le retirara los braquets.


La maldición bíblica: te ganarás el pan con el sudor de tu frente, se convirtió en una realidad dolorosa, pero como a ninguno nos ha gustado nunca sudar (salvo por el roce con cuerpo ajeno) decidimos que nos lo ganaríamos riendo. ¡Una risa vale más que mil palabras! Sobre todo si el que ríe pasa por taquilla.  


La presentación del espectáculo se hizo en el teatro Marquina, y a ella acudieron personajes de toda condición y pelaje como Baltasar Garzón, que a raíz de vernos pronunció su celebre frase: “¡Qué gracia tienen los condenados!” Y desde ese momento se dedicó a condenar sin tregua convirtiéndose en el juez más famoso desde Salomón. Pepe Navarro, que presentaba un programa por las mañanas y que para saludarnos al final, dada la riada de gente que se agolpaba en busca de un abrazo, un beso o un: estoy soltera ¿quieres mi teléfono?, nos dijo: “¡Esta noche para saludaros ha sido como cruzar el Missisippi!” y sin más se fue corriendo mientras anotaba la idea que se le había ocurrido para su próximo programa. Moncho Alpuente, Loles León, Ana Torroja que nos soltó entre carcajadas: “¡Hoy casi no me puedo levantar, de lo que me he reído!” Pedro Mari Sánchez, Tito Valverde, Ana Duato, la amante de un ministro, el novio de otro, (comprended que no demos nombres) y hasta recibimos un enternecedor telegrama de nuestro admirado Groucho Marx: “Estoy muerto de risa. Stop. Está claro que el mejor humor se hace entre tres. Stop.”

De toda esta amalgama de noticias que retrata nuestra vida de entonces, la que más influyó para la creación del grupo fue la referida al resultado de la Bono-loto del jueves 6 de mayo de 1.992, los números premiados fueron: 3, 5, 7, 14, 23, 35 y complementario el 8. ¡Ni uno, oye! No habíamos acertado ni uno, lo que nos obligaba a seguir trabajando.


Después de semejante éxito actuamos en la Expo, en la plaza Sony, (los teatros se habían quedado pequeños)  perdonad que no demos los nombres de los que se partieron el pecho con nosotros, no es por falta de agradecimiento sino porque la lista sería inmensa dada la cantidad ingente de público que acudió a nuestro reclamo en Sevilla.


Inducidos por un manager que sabía mucho de ganar dinero y poco de arte, abandonamos los escenarios teatrales para recalar en diversos programas de televisión: Noche Espectacular, el Show de la Primera, Lo mejor de casa y Esto es Espectáculo, fueron algunos de los espacios que se engrandecieron con nuestro humor. Muchos sketchs pasaron a la historia y fueron recogidos en la Enciclopedia de por Humor al Arte. Hicimos de olas con resaca, de gallinas en huelga de huevos retenidos, de bolas en un sorteo de lotería, de hermanos trillizos con diferente padre, de Jesucristo presentando un concurso en el que te jugabas la vida, etc.


Fueron días inolvidables, días que se truncaron al recibir una llamada desde Moncloa. España corría peligro. Por la influencia de nuestras interpretaciones la gente salía a la calle de tres en tres, votaban de tres en tres, comían de tres en tres, incluso algunos pretendieron casarse de tres en tres. (Obviaremos los crueles comentarios de la Iglesia cuando un párroco y dos monaguillos quisieron oficializar su relación.)  Felipe González nos pidió que dejáramos de actuar hasta que el país estuviera preparado para asimilar nuestro humor, y nosotros, obedientemente, nos concedimos una pausa.


Y mira por donde, dieciséis años después nos encontramos con un país capitalista - socialista - monárquico, donde mandan Zapatarero, Rajoy y la banca, con Javier Bardem, Penélope Cruz y Antonio Banderas triunfando en Hollywood, con Tele 5, Antena 3 y TVE disputándose la máxima audiencia, con la gente dudando en desayunar porras, churros o tostadas, ¡Todo se hace entre tres! ¡España es Trinitaria! ¡Temblad rostros tristes! Este es el momento de…


  ENTRETRÉS, el retorno.